 En este lugar habitualmente se encontraban los patos y gallinas, pero cuando la dueña de casa encontró los animales, éstos estaban repartidos en el patio. |
|
Consternada se encuentra una familia que habita en un inmueble del Pasaje Esmeralda de Tocopilla, porque hace dos semanas encontraron en el patio de la casa los cuerpos de patos y gallinas que criaban. Lo extraño de este acontecimiento era que los animales estaban secos y no contenían sangre. Pero la familia -que no quiso identificarse por temor a la burla- se preocupó más cuando al revisar el patio de la casa no encontraron ningún rastro de sangre o plumas de las aves de corral que evidenciaran que un perro o gato los hubiese atacado. La historia de este hecho se remonta hace un par de semanas cuando la dueña de casa encontró a las 6 horas a los animales muertos y cuyos cuerpos no contenían sangre. Los integrantes de la familia inmediatamente empezaron a revisar los animales para determinar la posible causa de muerte. En este procedimiento se dieron cuenta que presentaban un extraño orificio. Esto fue lo que llevó a concluir a los afectados que el culpable de los lamentables acontecimientos era el temible Chupacabras, que esta vez cobró la vida de patos y gallinas en Tocopilla, en lo que sería el primer ataque documentado en la ciudad. La familia argumentó que según tienen entendido en otros ataques que ha efectuado esta criatura en la región, los animales no tenían ninguna gota de sangre en sus cuerpos y sólo presentaban un extraño orificio por el cual presumiblemente el "ente" extrae la sangre. Otro elemento que para ellos confirma la hipótesis, es que la noche en que ocurrió este hecho fue no se sintió ruido alguno e incluso el perro, que está en un patio contiguo, tampoco ladró. CASOS Este es el primer caso en el cual el Chupacabras cobra víctimas. Anteriormente en dos hechos distintos, trabajadores tocopillanos vieron ha esta criatura en la carretera que une Tocopilla con Antofagasta. El primero de ellos ocurrió 20 kilómetros al sur de la ciudad donde un comerciante que manejaba un camión asegura que el ser se le cruzó volando. El segundo caso se registró cerca de Gatico, donde un trabajador que conducía de Antofagasta a Tocopilla divisó a la criatura, que era más grande que un perro. No conforme con su primera impresión, el hombre concurrió al lugar al día siguiente y encontró huellas con dos dedos que se encontraban alineadas. |