Año XXXVI - Nro. 9.842 - Jueves 21 de Marzo de 2002

Revista mundial reporteó al Chupacabras de Calama

Decenas de fotos gastó el reportero gráfico de "Geo" en un humilde cuidador de una de las parcelas del sector La Banda y sus perritos.

Estudiar el fenómeno del caso Chupacabras de Calama después de dos años de su aparición, auge y muerte súbita, podría parecer una pérdida de tiempo para muchos investigadores aficionados e incluso para algunos científicos serios, pero no para el periodista francés Jean Jacques Mandel, profesional de dilatada experiencia en temas misteriosos, quien asegura que un análisis atemporal y fuera de contexto, puede arrojar conclusiones mucho más objetivas, aterrizadas e interesantes que una búsqueda del momento noticioso.

Una semana y algo más en la capital minera de Chile bastó a Mandel para empaparse de la idiosincrasia loína, del pensamiento local, de eventos sociológicos relevantes como la desaparición de Chuquicamata, y juntar el material suficiente para armar el reportaje que le encargó la prestigiosa revista internacional "Geo".

Así, acompañado de su reportero gráfico, un estadounidense con excelente dominio del francés y el español, más un estudiante de periodismo de la Universidad Católica del Norte como guía turístico, el cronista llegó hasta la redacción de La Estrella del Loa.

Durante una amena comida con uno de los periodistas de este Diario, el investigador contó que quiso conocer Calama y el campamento minero después que su editor expuso el tema central del próximo número de "Geo": Los desiertos del mundo.

Algunas horas en Internet y una que otra conversación con amigos bastaron para que el francés terminara de convencerse que esta zona del globo ofrecía un panorama decididamente atractivo. Por un lado, la intrincada vida del oasis y por otro... el Chupacabras.

 

SIMILITUDES

Durante la vorágine de su trabajo periodístico, el hombre dedica también un tiempo para reportear temas vinculados a una "ciencia" no reconocida llamada criptozoología (el estudio de los seres fantásticos), pero desde un punto de vista sociológico.

Después de oír los relatos del Chupacabras y mostrar gran interés por las conclusiones de los periodistas de este Diario, el investigador confesó que existen similitudes entre el fenómeno vivido en Calama y otros hechos misteriosos registrados en distintas partes del mundo.

El, por ejemplo, ve con claridad un fuerte vínculo entre la angustia que pudo sentir una parte de la población de Chuquicamata al conocer la noticia del traslado, y la idea de que Calama era el hogar de un ser abominable. Por supuesto, ésta no fue su única inferencia, el visitante llegó a fabricar otras hipótesis que prefirió guardar para su trabajo.

Como buen estudioso, su reporteo en la zona no sólo se remitió a nuestra humilde opinión, sino que también conoció en terreno las vivencias y puntos de vista de los propios parceleros, los verdaderos protagonistas y, en definitiva, los más afectados por la misteriosa y masiva mortandad de ganado ovino y caprino.

 

SU HOBBY: LOS SERES RAROS

El especial de desiertos de "Geo" no sólo analizará la zona de Atacama, sino que también abarcará otras áreas del globo como el Sahara y el Tibet, sólo por nombrar algunas. Para ello, otros equipos periodísticos salieron a recorrer el mundo.

Jean aprovecha justamente estos encargos para profundizar otros temas relacionados con misterios. Es así como, en una oportunidad le tocó cubrir el fenómeno del "Hombremono", un ser mitológico que mantuvo muy ocupadas a las autoridades de Nueva Dehli, en la India, durante dos aterradores meses.

Tal como el Chupacabras, "Monkeyman" (su traducción en inglés) era descrito por la comunidad de ese país con características extraordinarias. La diferencia es que este oscuro personaje fue vinculado a la muerte trágica y violenta de muchos pobladores.

"El ladrón de sexo" es otro de los fantásticos seres investigados por Mandel. Este hizo estragos en la década de los 90 en varios países, ciudades y localidades del oeste de Africa.

En pocas palabras, se trataba de una especie de mago o brujo que recorría las ferias libres robando el aparato reproductor masculino. Según la creencia popular, esto lo conseguía con el simple hecho de tocar a su víctima. De inmediato, la persona sentía como su sexo se encogía hasta casi desaparecer.

Cuando esto sucedía, el afectado llamaba la atención de todo el mundo señalando al autor del maleficio, quien en ese mismo momento era cubierto con un neumático, rociado con bencina y quemado en público. Cuenta el periodista que en un solo año 300 personas fueron asesinadas de esa forma.

El asunto no es tan simple, por increíble que parezca, este fenómeno, que ya parecía cosa del pasado, comienza a repetirse en ese mismo punto de la Tierra en este preciso instante, según relató el investigador.

 

CHUPACABRAS Y ALGO MAS

Además del caso Chupacabras y el traslado de Chuquicamata, el investigador vino a conocer aspectos sociales de la zona, tales como costumbres, calidad de vida, demografía, estadísticas, etc.

Todo indica que en los próximos días, una vez más Calama dará qué hablar, cuando comience a circular en los cinco continentes el próximo número de "Geo".

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