Estudiaron la política indígena y los negocios étnicos en San Pedro de Atacama
El estudio fue llevado a cabo por la antropóloga de la Universidad de Chile, América Valenzuela.
Redacción - La Estrella de Antofagasta
"Política Indígena en un Espacio Étnico durante los Gobiernos de la Concertación: Desde los Inicios de la CONADI hasta los Negocios Étnicos Turísticos en San Pedro de Atacama, Chile (1990-2010)" es el nombre de la tesis que realizó América Valenzuela, antropóloga de la Universidad de Chile y que coincluyó su doctorado en Antropología que otorga la Universidad Católica del Norte (UCN).
La investigación, que fue presentada en el Campus Saucache de la UTA, tuvo como director al Dr. Carlos María Chiappe, académico del Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo (IIAM-UCN) y como codirector al Dr. Calogero Santoro, académico de la Universidad de Tarapacá. El tribunal de evaluación estuvo compuesto por la Dra. Jacinta Arthur (IIAM-UCN), Dr. Hans Gundermann (IIAM-UCN) y Dr. Héctor Morales (U. de Chile).
Investigación
A inicio de la década de los noventa, los gobiernos de la Concertación (1990-2010) promulgaron una legislación especial que dio origen a una política de Estado en favor de los pueblos indígenas en Chile, la que generó variados efectos y procesos en los distintos pueblos, contextos y espacios étnicos.
A través de un trabajo etnográfico y de la revisión de archivos documentales y de prensa, esta tesis doctoral aborda los efectos de la política indígena en las comunidades de San Pedro de Atacama. En particular, se interesa por el estudio de aquellos efectos que produce el actual control de estas comunidades mediante empresas o negocios étnicos sobre un conjunto de espacios naturales y sitios arqueológicos que funcionan como áreas de interés turístico en las comunidades de Socaire, Toconao y el Valle de la Luna.
Este estudio se concentra temporalmente en las décadas de 1990 y 2000. El primer decenio trajo consigo la instalación de la política indígena y las acciones iniciales de su agencia indígena, la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi), en las comunidades de San Pedro de Atacama.
En este periodo surgieron los instrumentos, las categorías y las primeras intervenciones en nombre del desarrollo indígena, la inclusión y el reconocimiento de la diferencia cultural. En la década siguiente, la programación estatal, ya consolidada en su rol, articuló nuevas formas de relación con las comunidades atacameñas, que dieron origen a los negocios étnicos.
A inicios de la década de los años 2000, en el contexto de la reclamación territorial demandada por el pueblo atacameño al Estado, la política indígena a través de la Conadi insta a la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y al Ministerio de Bienes Nacionales a la puesta en marcha, en el Área de Desarrollo Indígena (ADI), de un acuerdo para el manejo de los sectores declarados en el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE) en la Reserva Nacional Los Flamencos.
En esta fórmula, comunidades y asociaciones atacameñas se volcaron a la instalación de negocios étnicos que pudieran favorecer la administración, la protección y la conservación de las especies y los recursos naturales y arqueológicos. A medida que se consolidaban estos negocios, las comunidades llegaron a apropiarse, controlarlos y monopolizarlos y comenzaron a expresar hacia los otros no indígenas (actores y agentes del turismo, del Estado, de la sociedad local, etc.) la existencia de estructuras de poder asociadas al ascenso y la acumulación económica, al tiempo que se incrementaba el peso y la profundidad de la identidad étnica atacameña.

